jueves, 12 de febrero de 2015

La Batalla de los Cipayos.

Una de las profecías de Benjamín Solari Parravicini adelantándose mas de 70 años a los tiempos actuales argentinos

 Los tiempos de confusión que corren en Argentina no son ajenos a nadie y el caso Nisman, lejos de traer luz a la obscura realidad nacional, ha sido “tirado” para enmarañar mucho mas este laberinto indescifrable del que no parece salirse si no es con un cambio drástico.

El 18 de febrero habrá una marcha del silencio convocada por fiscales y gente de la vapuleada y bastardeada “justicia” vernácula y los que convocan no parecen ser representantes genuinos de la aplicación de la ley, que se necesita urgente en el país y encima están apoyados por representante de la política nacional al servicio de intereses extranjeros.

Claro que la marcha se hace “solapadamente” contra el gobierno nacional que encontró a la justicia al borde del abismo y no hizo mas que darle el empujón final que necesitaba para verla caer, como pasa en la actualidad, por el interminable precipicio al que vemos como va desbarrancando día a día.

De los dos lados se pueden ver personajes nauseabundos, con solo apreciar sus imágenes. Esto se ha convertido en una lucha de cipayos y traidores tratando de hacer prevalecer los intereses de sus “jefes internacionales” solo con el fin de seguir saqueando a la Argentina, a sus riquezas, a su pueblo y hasta a su territorio.

Convocan, los fiscales y jueces “opositores” a una marcha enarbolando la bandera de una justicia que nunca nos pudieron dar porque siempre fueron corporativos y corruptos.

La lista sería interminable. Los casos de Cecillia Giubileo, Nair Mostafa, Jimena Hernández, la familia Arata, la familia masacrada en Flores, la familia Pomar, Candela, las manos de Perón, la voladura de Río Tercero, la embajada de Israel y AMIA, la masacre de Ramallo, el asesinato de Carlos Menem hijo y miles de casos mas son testigos de que estos pseudo paladines de la justicia nos entregaron a las macabras garras de los delincuentes que nos roban y matan a diario, no tienen la autoridad moral para pedir o reclamar absolutamente nada porque son participes necesarios de un sistema de corrupción judicial que llevo al país a una anarquía encubierta que se cobra vidas y desangra a la población.

Encima van apoyados por personajes nefastos como Elisa Carrio (Íntima de Stiusso, multiagente de espionaje de la CIA, MOSSAD y MI6), Laura Alonso, representante del fondo usurero de Paul Singer y la multipartidaria Patricia Bullrich, que pasó de ser Montonera a integrar todos los partidos políticos existentes, entre muchos otros

Estos últimos argumentando ser contrarios a las presiones del desgobierno nacional contra jueces y fiscales pero reconociendo público que le hicieran innumerables llamados al occiso Nisman para que presentara esas pruebas de pacotilla contra funcionarios de segundo o tercer rango del gobierno.

Claro que enfrente está el oficialismo que tiene la caradurez de hablar de la justicia y fustigar a los que convocan a la marcha del silencio con Oyarbide, Gils Carbó (De los cuales sobran citar los hechos que los vinculan como “militantes” y “encubridores”) y teniendo prontuario ya desde la época de Santa Cruz cuando jueces y fiscales miraron para otro lado y permitieron la salida de aquellos recordados fondos públicos que vaya a saber uno que suerte corrieron.

Por eso, considero humildemente, que el argentino debe afinar la puntería. Claro que el caso Nisman debe saberse porque es vital, para cualquier país serio, que lo hechos criminales sean esclarecidos y los responsables encarcelados pero que no nos vendan mas pescado podrido.

Los que convocan son los mismos que permitieron que se llegara al estado actual de “zona liberada” a la delincuencia de todo tipo. Los mismos que miran para otro lado contra el narcotráfico, la trata de personas, la piratería del asfalto y demás. Los mismos que ahora “investigan” al gobierno porque están “enemistados” pero que hubieran garantizado la impunidad si el “matrimonio por conveniencia” hubiera ido viento en popa.

Nisman no era un patriota. Era un “empleado” del Departamento de Estado de Estados Unidos, de la CIA y del MOSSAD, del que debe saberse quién lo mató y nada mas. Era el primer violador de la soberanía nacional que actuó financiado por los Kirchner durante mas de 10 años.

Los políticos que apoyan esta marcha son sirvientes de los intereses del poder del dinero internacional y pretenden salvar “las papas” de los usureros que nos asfixiaron y asfixian durante casi siete décadas.

Enfrente un gobierno de asesinos, ladrones, entreguistas que en un giro geopolítico decidieron traicionar a quienes fueron serviles, hasta hace muy poco, para cambiar bruscamente de “amo” y empezar a entregarnos mansa y delictivamente a los chinos, sabiendo fehacientemente que detrás de los asiáticos trabajan encubiertos los ingleses de los que huelgan las palabras para explicar lo que son y lo que representan para los intereses del país.

Por eso el 18 de febrero usemos el día para quedarnos en casa y reflexionar y que esta meditación ciudadana nos sirva para votar mejor en octubre y dejar de entregar, con nuestro sufragio, a los intereses internacionales mas rancios a nuestra amada República Argentina.

viernes, 21 de noviembre de 2014

La década endeudada


 Hoy puede oírse y verse, a toda hora, todo tipo de manifestaciones con una frase -muletilla que resuena repetidamente como si fuese un slogan comercial que, si uno arribara por sorpresa a la Argentina, nos haría inflar el pecho y golpearlo fuertemente con orgullo patriótico.

“¡Patria o Buitres!” puede leerse, verse y escucharse en militantes, periodistas y medios oficialistas como si fuese un fragmento inédito recién descubierto del “Martín Fierro”.

Claro que esto es como aquellas marquesinas, que uno puede ver por las calles. Esas que sirven de perímetro para una obra en construcción que está dando sus primeros pasos. En ellas puede verse todo tipo de anuncios con grandilocuentes imágenes, fotos y colores pero que si asomase alguien sobre estas, detrás hay un terreno baldío.

Yerma es la frase y el sentido de este slogan que, a esta altura, suena a una gran tomada de pelo o a otro de los tantos “panfletos” que durante esta autoproclamada “década ganada” los militantes, esbirros, paniaguados e ilusos creyentes de esta gestión kirchnerista han desparramado, como arrojando volantes desde arriba de un avión.

Es solo ponerse a contar un par de puntos, concernientes a este dilema, para poner de rodillas a este vacuo panfletarismo con el que intentan confundir a la opinión pública. Por desgracia aún lo están logrando en un porcentaje alarmantemente apreciable.

Hagamos un repaso: El 23 de diciembre de 2001 Adolfo Rodríguez Saa asumió la presidencia de la Nación luego de los desmanes que se habían producido tres días antes que terminaron firmándole el certificado de defunción al nefasto gobierno de Fernando De La Rúa.

En su discurso de asunción, el puntano, declaró la suspensión de los pagos de la deuda externa y el congreso parecía la capital mundial de la alegría.
Casi la totalidad del recinto ovacionó la medida. Los aplausos llegaban desde casi todos los sectores y muchos hasta se pusieron de pie para vivarlo.
Una semana más tarde las cacerolas volvían a ser golpeadas, en las calles, como así también comenzaron a producirse saqueos y otros actos de delincuencia dirigida desde las sombras más lúgubres de la política nacional.
Como consecuencia de esto, el 30 de diciembre, solo 7 días después de asumir y a diez de los sucesos que acabaron con el gobierno de la Alianza, Adolfo Rodríguez Saa presentaba, con todo su gabinete detrás, la renuncia indeclinable a la presidencia, haciendo serias denuncias a sus compañeros de partido, entre ellos a José De La Sota.

Hasta el 2 de enero de 2002 la presidencia fue ejercida por Eduardo Caamaño. Ese día le entregaba la banda presidencial a Eduardo Duhalde que, con el tiempo, terminó ratificando el default (no le pagó a nadie) pero nunca alguien osó sacarlo a cacerolazos ni mucho menos a provocar saqueos.

Un año y unos meses mas tarde las elecciones proclamaron ganador a Carlos Saúl Menem pero con un porcentaje muy lejano para obtener la victoria en primera vuelta.
Segundo fue Néstor Carlos Kirchner que terminó siendo el presidente de la Nación cuando el riojano se bajó de la fase de ballotage advirtiendo que perdería por amplio margen, cuidando así su “invicto” electoral. El 25 de mayo de 2003 asumió, el patagónico, la primera magistratura vernácula y con el comenzaba la década kirchnerista.

En 2005, viajó junto a su ministro de economía, Roberto Lavagna (que venía desde el gobierno de Eduardo Duhalde) para “negociar” el tema espinoso de la deuda en default.

Este hecho pasó a ser sindicado como patriótico y poco menos que épico. El “megacanje” de deuda se concretaba y, según la militancia kirchnerista con una quita inconmensurable y una negociación mas que beneficiosa para todos los argentinos.

Pero la verdad es otra muy distinta. La idea es desglosarla en sus puntos más importantes y dañinos.
En esa “negociación” se refinanció la deuda a 30, 35 y 42 años, bajándose, en forma comparativa, las tasas de interés que eran del 11 o 12 %  al  8,28%. Hasta acá todo bien.

Pero aparecen las cuestiones obscuras que atentan contra nuestra soberanía e integridad nacional. Se dice que el canje consistió en un quita del 66 % cuando en realidad fue del 44 %, medida en valor absoluto. Esta “quita” fue largamente compensada con entrega de cupones ligados al PBI.

Por cada 100 dólares que los acreedores entregaron, en bonos viejos, el gobierno le dio un bono nuevo a treinta o treinta y cinco años por un valor de 56 dólares y otro, ligado al crecimiento del país, por 48. O sea que la Argentina le reconocía 104 dólares por cada 100 presentados por los reclamantes

Esto sumado a las estadísticas falsas que comenzó a ofrecer el  INDEC, que dio un índice de crecimiento no real, aceleró el proceso de pago y provocó el  estrangulamiento de la capacidad de cumplimiento del país. A los dos años de firmado este “megacanje” ya la Argentina no podía concretar ninguna cancelación de los compromisos que había pactado.

Fue así que comenzaron a buscar recursos en las reservas del Banco Central y, como esto tampoco era suficiente, decidieron estatizar las AFJP para extraer dividendos de los fondos de garantía de sustentabilidad de los jubilados y poder cumplir con lo firmado. El 64% de los fondos de jubilaciones fueron prestados al tesoro nacional para poder afrontar compromisos con la usura internacional.

Pero no todos los problemas pasan por no poder cumplir con este mamarracho perpetrado por Kirchner y Lavagna. Otro de los “gestos patrióticos” que tuvieron, estos personajes, fue la de firmar que si Argentina no podía cumplir con estos compromisos, sería la justicia norteamericana la encargada de ejecutar sentencias sobre la mora de nuestro país.

Ergo la militancia y los paniaguados del régimen le dicen barbaridades al juez Griesa que no hace otra cosa más que cumplir lo que Néstor Kirchner y su ministro de economía firmaron en 2005. Un dislate sin precedentes.

Todo esto pasa en Argentina que tiene un fallo del juez Jorge Ballesteros quién declara a la deuda como “ilegal, inmoral, ilegítima y fraudulenta” en el que ni Néstor Kirchner ni Cristina Fernández se ampararon para decir que la Argentina va a honrar su deuda, si es que ya no se canceló, pero que no va a convalidar la estafa. Esto hubiese sido un verdadero gesto soberano.

La deuda lejos de decrecer aumentó  y la situación es cada día más inmanejable. Al llegar al gobierno, los Kirchner tomaron el país con 200 mil millones de dólares de deuda. Hoy, según cifras oficiales que nunca han sido demasiado viables, ronda los 250 mil millones. Estos datos los ofrece el gobierno de la presidente que ha dicho ser “pagadora serial” y que ademas aseguró, en cadena nacional, que la Argentina ha abonado 190 mi millones en 10 años.

Las preguntas que surgen son: Si en 2003 debíamos 200 mil millones de dólares y pagamos, durante 10 años, 190 mil millones ¿Cómo puede haber aumentado la deuda? ¿Qué pagamos, entonces?

Como si no nos alcanzara con estas “pesadillas” este gobierno pidió fondos en el Club de París, al que debió reconocerle una deuda mayor, a la que ya tenía, para poder acceder a un nuevo crédito y también solicitó ayuda financiera a los chinos, con una “frutilla en el postre” escalofriante: De no poder honrar esa nueva deuda con los asiáticos la causa tramitara en manos de jueces ingleses, en tribunales franceses.

Como pueden ustedes leer, la cuestión de la deuda no solamente no nos dio su capítulo más tenebroso sino que además recién está en plena génesis.


miércoles, 13 de agosto de 2014

¿Contradicciones o relato falaz?


Veía el acto político de el mítico Luna Park y me surgían muchísimas dudas.
Aparecía un contundente slogan "Patria o buitres" ¡Magnífico! pensé pero rápidamente la alegría se me disolvía al ver no solamente contradicciones sino también personajes nefastos sentados como punta de lanza de dicho mitin.
"Patria o buitres" pero resulta que me empezaron a hablar maravillas del presidente que viajo en 2004 junto a Lavagna (ahora opositor que dice lo que hay que hacer cuando es parte de este embrollo) para hacer un refinanciamiento de refinanciamiento, de refinanciamiento de una deuda ilegítima, injuriosa y, lo que es peor, que ya se pago varias veces sobre el hambre del pueblo.
Me hablaban maravillas de el difunto ex presidente que fue el que no solamente hizo lo que anteriormente está citado en estas líneas sino que también el que puso a consideración de LA JUSTICIA NORTEAMERICANA cualquier "problemita" que pudiera surgir ante la mas que certera posibilidad de no poder pagar semejante acto de anti patria.
Las sorpresas y contradicciones no terminaron allí. Mas tarde reivindicaban a un infante ministro de economía que se muestra, ante la cámara o el micrófono de la cadena televisiva o radial del país del mundo que lo quiera entrevistar, altanero y ofuscado porque los usureros no nos quieren cobrar una deuda que tiene fallo del juez Ballesteros que es ilegal y que ya se pagó varias veces.
Claro está que quiere seguir pagando a costa del yugo del pueblo argentino y el hambre de los niños ya no solamente del norte argentino sino de la nación toda.
También levantaban la bandera de una presidente actual (excelentísima señora) que nos cuenta, alegremente, que SU GOBIERNO pagó, en diez años, la friolera de ¡¡¡190 mil millones de dólares!!! en concepto de deuda externa.
¡Que bueno!, pensé yo. Cuando este gobierno asumió heredaron 200 mil millones de dólares de deuda externa entonces me fui a los datos del ministerio de economía de la nación, porque Clarín miente, para tener datos oficiales de la deuda y me dice que debemos 250 mil millones de dólares.
Me pregunte ¿Cómo puede ser que pagamos 190 mil millones y debamos 250 mil millones?
Vuelvo a pensar que todos esos miles de millones se pagaron sobre los 22 mil chicos tucumanos que, víctimas de el hambre y la desnutrición, están condenados a la muerte y en el mejor de los casos a vivir, de por vida, con los daños irreversibles que esa mala alimentación desde el nacimiento les produjo.
Para finalizar vi a D' Elía (Demócrata agresor de manifestantes contra el gobierno), Bonafini (Que hace poco se mostraba con, el asesino de sus padres, Shocklender) sospechada de malversación de fondos y demás orates que nos decían todo lo que iban a hacer que aún, pese a estar hace 12 años en el gobierno, jamás hicieron.
Por último con agrado oí que nombraban el aniversario de la reconquista de Buenos Aires pero lo hacían los mismos que aceptaron el préstamo chino y, con el, la jurisdicción de los tribunales ingleses, histórico enemigo del país con 9 invasiones hechas en la historia, ante un lógico incumplimiento de la devolución de ese préstamo.
Mi desazón era muy grande y el mazazo final me lo di cuando veía el cartel "Patria o Buitres" y en el palco estaban los que pertenecen al gobierno que hizo los "convenios" con Chevrón, Monsanto y Barrick Gold ¿No son consideradas buitres, en el mundo entero, esas empresas que encima vienen a llevarse nuestra soberanía extrayendo, a precio vil y envenenado a nuestra gente, los recursos naturales del subsuelo de nuestra nación?.
¿Contradicciones o relato falaz?
Una cosa me dejó tranquilo. El Luna Park es usado, últimamente, como escenario para presentar el final de ficciones.